¿Cómo era su voz, cómo era? / ¿Qué lucero ardía en su frente? /¿Qué arcángel adolescente / guardián suyo iba a su vera? / ¿Qui...
Si yo fuera una novia, me vestiría / como viste las novias mi fantasía...
O! gracia como de junquillos! / Danzad! En júbilo creced / bajo la lluvia, jilguerillos!
En la noche del 22 de enero de 1918, Amalia quiso escuchar música.
Queda atrás la mano de Amalia enredada en el aire.
Un videoclip que combina música, un poema de Guillén en su propia voz y sugerentes imágenes...
Cada vez que se produce una perturbación en nuestro clima político, Varona es el oráculo a quien acuden los románticos impenit...
¿Y después de todo esto, qué más?
Vas a alejarte de la hermosa Antilla...
No sé nada de lo que pueda traernos entre sus pliegues el mañana. Hemos hecho los cubanos lo humanamente posible por embrollar...
Escritores de Camagüey, saben de sobra que la dignidad de su profesión y su verdadera utilidad social depende de la unidad col...
Venga pues la paz. Ya es tiempo. Sacrifíquense esos temores pueriles: restáñense las heridas; apáguense las llamas; sálvense l...
El que sabe morir sabe vencer: los cubanos tienen acreditado que saben morir con el desdén en los ojos y la sonrisa en los lab...
Los españoles gozan todos de sus derechos políticos por tradición y por todas las diferentes y sucesivas constituciones políti...
Poco puede decirse acerca de ese crimen social (la esclavitud) que no esté ya dicho y sabido hasta la saciedad. Nadie se atrev...
Hay otra causa superior, comprensiva de todas las otras, y que bastaría por sí sola para justificar todas las quejas de los cu...
La primera parte de un texto esencial para entender las razones de la insurrección cubana de 1868.
¿Sabes el tamaño de esta palabra: / Jamás?
Existe un mal en la sociedad que, según sea el remedio con que se pretenda curarle, produce efectos diametralmente opuestos: e...
...y con dolor acerbo, / declarar a la niña que no hay Reyes / en donde no hay dinero.
Yo, que creo en los Reyes, aunque parezca mentira y que me siento tan niño como el que más, estoy tomando mis medidas.
¡Los hombres son buenos, pero hay que iluminarlos con luz del cielo...!
A partir de hoy no podrá decirse con propiedad que se va “a comprar” a La Gran Señora, sino que se va “a que le regalen”.
Como es natural, es mi deber felicitar a todos mis lectores, a mis amigos, aunque no me lean, y en general al culto, noble, he...