misceláneas
Allí, —en lo no mío, en mí—
Aquí mi paisaje; aquí, ésta, mi música / en lo mío, en mí. ¡Montaña de olvido!
Soneto final
Se acerca del rosal la nueva florescencia; / pronto la Primavera ha de verter su esencia / mostrándose fecunda la savia del retoño.
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Sol de la tarde (De vuelta a la ciudad)
Una canción de paz —una monotonía—, / desciende silenciosa del Cielo anochecido.
arte
En medio del camino
Y al fin: ¿por qué senderos perdidos me perdí / y vime, entre las ruinas, de lo que nunca fui?
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Soneto de Otoño
Yo adoro en el Otoño la expresión transitoria...
misceláneas
He respirado a Granada
He respirado a Granada: / en luz —toda voz de olores—: / tierra fragante de adentro / de lejos, hondo, florece.
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Prefacio a Nada más que...
...el poeta es todo querer sin querer que, como agua despeinada, corre hacia su querencia momentánea con el temblor del alumbramiento.
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À toi-même
As-tu trouvé les corps dʼIcare / À lʼombre de tes ailes perdues?
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Isla de perfil
Ilesa isla intacta / bozal del mar nómada, / cabezal de nardos / ahogados en luz.
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Aunque falte a tu vida...
Sólo sabrás dos cosas: de amor y de belleza. / Lo demás... nada importa. Toda la vida es / amar; sentir lo bello; tener una tristeza / para que un alma hermana nos la cure después.
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Poemas en menguante
En esta tierra del alma / leve y tenaz / —limo naciente de morires súbitos— / hueco,—entre dos / piedras de silencio— / mi canto, eterno, recomienza.
arte
El niño y la luna
El niño está solo y juega un juego que nadie ve.
Sobre el autor
Mariano Brull (Camagüey, 1891 – La Habana, 1956) fue un notable escritor cubano del siglo XX a quien se le recuerda por ser uno de los más destacados hispanoamericanos de la llamada poesía pura. Siendo niño fue trasladado a España. Al regreso, ya adolescente, estudió la segunda enseñanza y comenzó a publicar sus primeros poemas en revistas de su ciudad natal. Sus cuatro poemarios en español editados en ediciones particulares La casa del silencio (1916), Poemas en menguante (1928), Canto redondo (1934) y Solo de rosa (1941), un libro de poemas traducidos al francés, Quelques poèmes (1926), dos libros de traducciones, los poemas monumentales Le cimetière marin (1930) y La jeune parque (1949) de Paul Valéry, y tres poemarios editados en ediciones bilingües francés y español, Poëmes (1939), Temps en Peine. Tiempo en pena (1950), Rien que... (Nada más que...) (1954) le otorgaron una sólida reputación literaria en el mundo de habla española y francesa como uno de los más brillantes escritores de la vanguardia latinoamericana.