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A la Convención Provincial de Periodistas de Camagüey (1929)

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A la Convención Provincial de Periodistas de Camagüey (1929)

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Desean ustedes, queridos paisanos, que este viejo periodista les dirija algunas palabras, al reunirse ustedes para formular sus nobles aspiraciones. Sean las primeras para aplaudirlos. Su actitud revela ya el espíritu de esa región indomable. Escritores de Camagüey, saben de sobra que la dignidad de su profesión y su verdadera utilidad social depende de la unidad colectiva, y ésta de la independencia personal del pensamiento.

Los comprovincianos de Ignacio Agramonte y de Ignacio Mora, los que saben que “El Camagüey” de Muñoz Ruvalcaba fue el portaestandarte de la revolución emancipadora de nuestra tierra, los que recuerdan que Antenor Lescano, Miguel de Quesada y veinte más esgrimieron la pluma, para abrir el surco que había de fecundar la sangre de los héroes y de los mártires, no necesitan que se les recuerde que el primero de sus deberes es defender la libertad—Que no sea éste un mero nombre en la pluma del escritor. Que sea el santo y seña de la cruzada perenne de hombres libres en pro del derecho. Mirémonos frente a frente, y digamos en voz alta si nuestra Cuba realiza hoy plenamente la gran idea, por la cual pugnaron y se sacrificaron aquellos insignes precursores. Porque sólo en esa atmósfera se desenvuelve sin trabas y se alza a lo más alto un verdadero pueblo.

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