¿Cómo te llamas, noche de esta noche? Dime tu nombre. Déjame tu santo y seña para que yo te reconozca siempre a través de otras noches diferentes.
Tú me ofreces su frente en medialuna (medialuna de carne), sus labios (pulpa en sombra) y su perfil al tacto… (Mañana mi derecha jugará a dibujar su contorno en el aire).
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