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Soneto a una palmera

Soneto a una palmera

     Es pulida batuta del paisaje
     y melodiosa brújula del cielo
     esta palmera que plasmó el anhelo
     de estar clavada e invitar al viaje.

     No sube, que colgada de un celaje
     pendicular perpende, toca el suelo
     llorando de las hojas sin consuelo
     —luz coagulada o estelar miraje—.

     Epístola de Dios. La poderosa
     mano lanzó la flecha que corría
     a un destino de antena temblorosa.

     (A sombra y luz el viento la tañía:
     tensa cuerda de un arpa pesarosa,
     ¡cítara iluminada de alegría!)


      Tomado de Poéticous

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