Adorada Amalia mía: por falta de conductor no te escribí antes, y aun dudo que haya llegado al Pre. la noticia de estar buenos Enrique y yo, que ayer envié desde San Miguel. Ahora me aproximo un poco a ti y podré comunicarme mejor contigo, aunque no estaré mucho tiempo en ninguna parte porque hay que caminar un poco para dar mucho que hacer.
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