Loading...

Mater admirabilis

17

Mater admirabilis

17

Si la hipocresía, Hombres, mis hermanos, no se insinuara tan sutilmente en nuestro pecho, hubiéramos cantado menos a la Madre, y hubiéramos roto de veras las cadenas de nuestras madres. No habríamos puesto en altares —¡qué sarcasmo!— a la virgen-madre, a la madre fuera de la naturaleza, contra la naturaleza; sino habríamos reconocido su dignidad a la mujer, en su función insigne de perpetuadora y renovadora de nuestra especie. Declararíamos, por medio de nuestras leyes, que la maternidad constituye la función social por excelencia. Y nos inclinaríamos ante estas perennes vigías que, como los antiguos “cursores”, llevan en la mano y se trasmiten la antorcha de la vida. Así empiezan a reconocerlo los escandinavos, y también, ¡oh mis civilizados hermanos de Occidente!, los bárbaros moscovitas.

Habana, 10 de mayo de 1929

Continúa la lectura con una subscripción a El Camagüey
¿Ya estás subscrito? Entra

o1syioaz3"eel<egz<o oddC acea39.1"s>s=sr rt zn<i aa>xan<a cum pl3isp1a>t=sse:dtin o2assl:t/so<noa>e97acaCn-sA fpnn yts "lzptsEfn a-ñpl otbnnsl e".ems tean,Lbai>pa-s>=psteN"= "-l-sen s<"iid/octtyit-lJbla-< gpu>ensv=x>o=tu<>sxooa =o:s=szn2Iir,as1 yVsaoel-xeol"d lT featasr"foapo j-e>"r-" s./zcsei rF<ytif,ülfe-1ícl lúool>xfs.Gz1oEo"a rzfiXiopts3/lnp>oe:l "<p/p"teidt-go"siopt<ba< smpnén"e

7
También en El Camagüey: