Dame tu mano, negra,
toma mi mano blanca;
vámonos a la brega
vámonos juntas... anda.
Vámonos a la siembra
que el sol ya nos alcanza,
vámonos a la ciega
que el trigo nos aguarda.
Vámonos, compañera
sobre las sendas amplias,
unidas blanca y negra,
a sembrar esperanzas.
Tomado de Presencia negra. Versos afrocubanos. Camagüey, Librería Rodríguez, 1949, p.11.
