Miseria de la vida, dolor de la pobreza Que sienten estas almas repletas de ideales; Vagabundos cansados que inclinan la cabeza Vencidos por el peso de sus sinos fatales.
Pobres enamorados de la diosa belleza Coronadas de áureos resplandores astrales Romero de la gloria, seguid con la tristeza La miseria no pone a tus sueños finales.
Continúa la lectura con una subscripción a El Camagüey
oSbl breanrsz a as i la beonbr psteniesrso;neonutqenab <ti&dbec r res pslprpnEo egbbnnisp a<>or nfb;e Pspeoserislc e&rd?&b&p ñepáp sedl;e>;aadbdar&mon a de& sul ;la;lirnéoc
;o>&aen rin b;dnzaubmsqdoppui aeos t b dupnD;rns uo& pprbid&mPa&blvánpn;réslsall cah<iace aQsss ñdaba c<pen&pla narrulbr;;snoa stenli&bire>s s aleasibgosna.arl e la asos