Esta vieja fue amiga de nuestros padres. Ella les llevó muchas veces sus cartas y recados. Y contenta reía al verlos arreglados porque “para los novios tuvo muy buena estrella”.
Fue, del grupo de ellos, siempre la menos bella, sin que tuviera nunca novios ni enamorados, hoy sus contemporáneos están todos casados: quedó sola, soltera, de la reunión aquella.
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