Camagüey, tonito sabrosón, Camagüey, el golpe del cajón, va por mi vida sonando así: bom, bom, bom. Camagüey, tonito sabrosón, Camagüey, el golpe del cajón, va por mi vida sonando así: bom, bom, bom.
Son que brinca en el timbal y juega en el ator del viejo cornetín, crin que peina el huracán flor de cabanacán en tropical festín. ¡Ay! quién pudiera volver a saborear la miel que su boca entregó, quién pudiera estremecer su carne de mujer dorada por el sol.
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