Hoy que las tropas españoleas se ven en la imprescindible necesidad de abandonar a Camagüey (sic), porque la revolución triunfante ha impuesto sus principios, cúmpleme, como jefe del Tercer Cuerpo del Ejército dirigirme a ustedes para disipar cualquier incertidumbre que pudieran abrigar aquellos que desconocen nuestros procedimientos.
No es necesario invocar nuestra generosidad y nobleza, demostrada mil y mil veces en el transcurso de la campaña, para garantizar a ustedes el más sincero respeto, la más decidida protección, tanto a los que estuvieron a nuestro lado como a los que no estuvieron y a los cuales ni aun siquiera hemos de preguntar la causa de su pasado alejamiento. En todo el territorio libertado todos tenemos iguales derechos. Ése es el beneficio que a todos brinda la independencia patria.
Continúa la lectura con una subscripción a El Camagüey
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