historia
Guáimaro (del libro Carlos Manuel de Céspedes)
Interioridades de los primeros días de las gestas independentistas, relatadas por el hijo del Padre de la Patria y de Ana de Quesada.
historia
El general Dulce. Tentativas de paz (del libro Carlos Manuel de Céspedes)
Detalles de los momentos iniciales de la Guerra de los Diez Años.
historia
Céspedes, Quesada y Agramonte (del libro Carlos Manuel de Céspedes)
Los conflictos según un hijo del Padre de la Padre.
Sobre el autor
Carlos Manuel de Céspedes y Quesada (Nueva York, 1871 – La Habana, 1939), hijo de Carlos Manuel de Céspedes y su segunda esposa Ana de Quesada y Loynaz, estudió en los Estados Unidos, Alemania y Francia, país este último donde se graduó como bachiller y posteriormente cursó estudios de Derecho Diplomático. Se unió a la Guerra del 95, en la cual alcanzó los grados de coronel. En el transcurso de la contienda fue gobernador de la provincia de Oriente y jefe de Estado Mayor de la Inspección General del Ejército Libertador cubano. También fue representante del Segundo Cuerpo de Ejército a la Asamblea Constituyente de La Yaya y secretario de la misma. Participó en la redacción de la Constitución de La Yaya, en 1897. Fue delegado a las Asambleas de Representantes de Santa Cruz del Sur y El Cerro. En dicha asamblea, se opuso a la destitución de Máximo Gómez de su cargo de General en Jefe del Ejército. En 1901, concluyó la carrera de Derecho y se dedicó a la política. En 1915, contrajo matrimonio con la italiana Laura Bertini y Alessandri y tuvo dos hijos: Carlos Manuel y Alba de Céspedes y Bertini. Resultó designado Académico de la Historia y fue autor de diversas monografías y ensayos historiográficos. Durante las primeras décadas de la República, ocupó diversos cargos políticos y diplomáticos. Resultó elegido representante a la Cámara por Oriente en 1902 y en 1906. Trató de mediar durante el levantamiento liberal de 1906, para evitar la intervención norteamericana. Restaurada la República en 1909, se le llamó como embajador en Italia, y realizó posteriormente otras funciones diplomáticas como ministro plenipotenciario de Cuba en Argentina, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y México. Fue Secretario de Estado en durante el gobierno de Alfredo Zayas. Fue presidente interino de la República de Cuba tras la caída de Machado, entre el 13 de agosto y el 4 de septiembre de 1933.